Recordaba las últimas palabras que le dijo, no exactamente las palabras, pero sí el tono de aquellas; tranquilizadoras, generadoras de confianza.
Así que él esperó, una eternidad... No regresaba.
Con el tiempo decidió moverse de allí. Buscó agua y alimento, pero no encontró lo que necesitaba.
Corrió entre los árboles, con tal de hallar el camino que lo condujera a su hogar, junto a su amo.
Pronto encontró una casa. Fuera había dos perros, bastante más grandes que él. Le ladraron para que se alejara, pero antes de hacerlo, apareció una mujer que se acerco a recogerlo. Le dio agua y lo alimentó.
Hoy hace tres años de aquel día. Los tres protegen la casa de María, su hogar. Un lugar donde el amor entre los miembros de la familia es inquebrantable, y el abandono, inconcebible.
Fin
Otro tipo de amor es el que sentimos hacia los animales. Hay quien no lo siente y no duda en abandonar a ese ser que le ha sido fiel hasta el final. Por fortuna, quedan corazones abiertos para acoger a quien fue abandonado.
ResponderEliminarUn abrazo.
Tal cómo tú lo expones, hay quien no siente y hay quien rellena ese vacío del anterior.
EliminarMuchas gracias, Josep Mª.
¡Abrazo!
Cuando se tiene un animal como un perro hay que quererle y cuidarlo siempre, sino no lo tengas. Un abrazo
ResponderEliminarExacto, así debería ser siempre.
EliminarMuchas gracias, María del Carmen.
¡Abrazo!
Es una pena que existan tantos abandonos e animales hoy en día. Es difícil de entender. Bonito relato. Una llamada de atención.
ResponderEliminarUn besillo.
Desde luego, es difícil de entender.
EliminarMuchas gracias, María.
¡Besillos!
Hermoso y sentido relato.
ResponderEliminarCuantas clases de amor, cuantos seres necesitados del mismo...Y nosotros pasamos por la vida muchas veces sin enterarnos de la película. Infinitas ocasiones perdidas para amar sin condición.
Un abrazo.
Para hermoso y sentido, tu comentario.
EliminarMuchas gracias, Francisco.
¡Abrazo, Hermano de Letras!
Una historia conocida, por desgracia, que en este caso tiene un final feliz. Ojalá tu desenlace quedara escrito con letras imborrables para todos los animales que son tan cruel e injustamente abandonados...
ResponderEliminarQué bonito lo has escrito, Edgar, y qué facil dejarse empapar por tus letras y los sentimientos que suscitan. Después de un tiempo de no leerte vuelves cargado de amotividad y ternura. Voy a tener que pensar que el trabajo y las mudanzas te sientan genial jajajaja.
¡Un abrazo enorme y re-bienvenido al mundo blogger!
jajaja... Sí, la verdad es que esta serie de cambios me han sentado muy bien.
EliminarEs un placer estar en este mundo blogger, ahora dispongo de menos tiempo y eso me ayuda a elegir a conciencia.
Muchas gracias, Julia, por la lectura y por tus dulces palabras.
¡Abrazo enorme, Hermana de Letras!
De una exquisita sensibilidad...
ResponderEliminarUn placer leerte.
Reme.
Un placer tu comentario, compañera.
EliminarMuchas gracias, Reme.
¡Abrazo!
Yo al borde del llanto hasta el feliz final. ¡Malvado!XD.
ResponderEliminarQue lindo Edguitar. El amor más puro y fiel y que los "humanos" desprecian tantas veces. Me encantó. Un beso.
jajaja... Espero que mi maldad no te haya afectado demasiado, se de buena tinta que no... :P
EliminarMe alegra que te haya parecido lindo, Mendielita.
¡Besos Celdíacos, Compañera!
Qué facilidad tienen algunas personas para abandonar y no sentir remordimiento...
ResponderEliminarMe gustó mucho tu cuento y sobre todo el final.
Te envío saludos!!!
Desde luego, cuesta comprender tales actitudes.
EliminarMe alegra que te haya gustado, Mónica.
¡Saludos, Compañera! ;)
Menos mal que ha acabado bien, Edgar. No me hubiera gustado el relato de haber sido de otra forma.
ResponderEliminarNo sé que ocurre con mis +1 en tu blog. Cuando le doy para compartir me sale una señal de prohibido. ¿Me tienes vetada? Jajajaja. Flipo con el google este cada vez más.
Besote.
Tenía que tener LOVE para ser digno del concurso... jejeje
EliminarNo tengo ni idea de por qué sucede eso, no tengo vetado a nadie. O_O ... Cosas de google...
¡Besote y muchas gracias! ;)
Un amor incondicional, de esos que traspasan las fronteras de tiempo y espacio.
ResponderEliminarUn abrazo
Ese es el amor en su máxima expresión, y tu lo has sintetizado en una frase perfecta.
EliminarMuchas gracias, Mirna.
¡Abrazo! ;)
Nunca entenderé a la gente que es capaz de abandonar un animal...Por suerte en tu historia acaba encontrando un hogar que le acojan, desgraciadamente no siempre es así. Buen relato. Saludos
ResponderEliminarEs muy difícil de entender, y muy cierto, este tipo de sucesos no suelen tener un final feliz.
EliminarMuchas gracias, Jose.
Saludos.
Mi favorito por lejos. Me llegó directamente al corazón. Cuantos mueren esperando a sus amos volver.
ResponderEliminaru.u
Me gusta que haya encontrado un hogar.
Por la temática del concurso procuré un acto de amor tras la desdicha, pero cómo bien dices, muchos mueren tras sufrir el abandono.
EliminarMuchas gracias, Sue.
¡Abrazo!
Me encantó, como en tan pocas líneas has mostrado el lado más vil y el más generoso del ser humano con respecto al amor hacia los animales, pero sobre todo haciéndonoslo ver desde el punto de vista del perro. Genial.
ResponderEliminarMe alegra que te haya gustado, Mariola.
EliminarMuchas gracias por tu positiva valoración.
¡Abrazo, compañera! ;)
Saludos Edgar, un micro lleno de amor y sobre todo de amor canino. Éxitos y bendiciones!
EliminarMuchas gracias por tu lectura y comentario, Mery.
Eliminar¡Éxitos y bendiciones para ti, también! ;)
Aunque ya está todo dicho en los comentarios, no quisiera saber la estadística de abandonos diarios de animales en todo el mundo, porque seguramente terminaría sintiéndome perdido ante la crueldad humana. Como también han dicho, menos mal que en nuestros textos podemos brindar finales felices. ¡Muy emotivo y real, suerte Compañero!
ResponderEliminarEs un tema preocupante, a veces me pregunto si es buena idea que el ser humano trate de tener animales cómo mascotas, pero cuando el trato es bueno, son uno más de la familia, y eso no tiene precio.
EliminarMuchas gracias por tu gran comentario y positiva valoración, José Carlos.
¡Abrazo, Compañero!
Otro canto al Amor, pero esta vez con un tono más triste y descarnado. Una de las mayores atrocidades que puede cometer el ser humano: abandonar a un animal (más concretamente a un perro), un animal que jamás te abandona, más fiel que el más fiel de los humanos, y que sin embargo, este trata a veces de ese despreciable modo. Has tocado un tema sensible, y lo has hecho con tu bella prosa como bien sabes hacer.
ResponderEliminarYo tengo una novela que habla del maltrato a los perros: ''¿Qué piensan los perros?'', a la cual se puede acceder a través de mi blog, pero no lo digo para que la leas, puesto que necesita ser pulida y corregida.
Otro abrazo, Edgar.
Desde luego, Ricardo, un animal fiel, que pasa a formar parte de ti.
EliminarEl abandono a un ser que te ama y necesita, no es un juguete ni un capricho, y se da muy a menudo tal atrocidad, cómo bien dices.
Pues, avísame cuando esté pulida y corregida... Será un placer leer otra de tus novelas.
¡Muchas gracias y un fuerte abrazo, Compañero!
Por suerte hay personas nobles dispuestas a dar una segunda oportunidad. A mí peque (mi gatito) lo golpearon dentro de un saco. De sus ocho hermanillos fue el único en sobrevivir. El abandono, el maltrato... no lo entenderé jamás.
ResponderEliminarMe ha gustado, por como lo relatas y por dejarnos un final feliz.;)
Un abrazo fuerte. =)
Por suerte hay personas cómo tú... La historia de tu "peque", tan real y de feliz final, aún con un inicio tan desolador.
EliminarMuchas gracias, Soledad.
¡Abrazo fuerte, Compañera! ;)
Que voy a decir ante esto, si es uno de mis talones de aquiles...
ResponderEliminarExquisito, Edgar, mucho.
Besos.
Entonces te ha tocado la fibra el tema, siendo éste tu talón de Aquiles...
EliminarMuchas gracias, para exquisito, tu comentario, Yayone.
¡Besos, Compi! ;)
Ay Edgar que por segundos me rompiste el corazón, :(
ResponderEliminarNo puedo opinar nada bueno sobre estas 'personas' y su facilidad hacia el abandono, de unos animalitos tan frágiles y de amor tan puro, me resulta inconcebible y repulsivo.
Gracias por dejarnos un final feliz, :)
¡Un fuerte abrazo!!!
Complicado opinar algo bueno sobre alguien que abandona un animal, pero la vida sigue su curso y el destino puede traer gratas sorpresas.
EliminarUn placer haberle dado un final feliz a nuestro amigo can.
¡Muchas gracias, Irene!
¡Abrazo, Compi! ;)