lunes, 15 de junio de 2015

El Caserón

- Ese coche nos sigue desde el primer cruce. -Susurró al volante - .

Boris conducía. Su mujer, Elisabeth, no dejaba de juguetear con el móvil en el asiento del copiloto. El pequeño Daniel dormía en el asiento de atrás.

El caserón parecía un pequeño castillo, con un campanario, un pozo entre rejas y un cementerio particular.

Daniel se asomó entre los barrotes del pozo. Había una escalera y un surtidor con una llave de paso.
Intentó alcanzarla y con sus dedos pudo abrirla, pero no había agua. Observó la oscuridad.

Elisabeth admiraba las lápidas del cementerio, los apellidos de las familias que habían vivido y habían muerto en aquel antiguo caserón.

- ¿Donde hemos aparcado, Eli? - Preguntó Boris a su mujer -.

- En el camino, tras el campanario. - Contestó ella -.

- Vengo de allí. No hay camino, no está nuestro coche. Todo son zarzas.

Boris se asomó al pozo, luego su mujer. Ambos observaron la oscuridad.

Susan aparcó tras el campanario, en el camino de tierra. Su hermana, Rose, bajó del coche.

- Echemos un vistazo. Esta casa es increíble, parece un pequeño castillo.

Susan se acercó al pozo. Metió un brazo entre los barrotes e intentó abrir la llave.

Rose admiraba las lápidas del cementerio, los apellidos de las familias que allí habían vivido y que allí habían muerto.



Fin


22 comentarios:

  1. Pocas palabras, enorme efecto; el escalofrío corrió.
    Excelente Edgar.

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  2. Un relato bastante aterrador, un lugar al que muchos van y nadie sale.
    Saludos.

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    1. Me alegra que te parezca aterrador.
      Gracias, Felipe. Abrazo.

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  3. ¡Menudo sitio para hacer una paradita! Parece que se traga las vidas sin hacer muchas distinciones...

    Muy bueno, Edgar!! Como dice Ricardo con muy pocas palabras has conseguido un gran efecto. Genial :)

    Un abrazo, Compi, que tengas buen inicio de semana!!

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    1. Un bonito lugar para visitar.
      Muchas gracias, Julia.
      Abrazo, Compi y feliz semana.

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  4. Escalofriante, amigo de las letras.
    Un lugar de leyenda. Muy bueno.
    Abrazo, Edgar!

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    1. Me alegra que te haya parecido un lugar de leyenda.
      Un honor. Muchas gracias, Federico.
      Abrazo, amigo de las Letras.

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  5. Una oscuridad que se traga familias enteras y gente que le gusta leer los nombres de las lápidas. Todo ello resalta el poder terrorífico del cementerio. Muy bueno.
    Abrazo!

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    1. Muchas gracias, Yolanda.
      Sin duda, eso es lo que da a entender el relato.
      Me alegra que te haya gustado.
      Abrazo, Compañera.

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  6. ¿Cómo se les ocurre por la noche ir a un viejo caserón? ¿Es que no han visto películas de miedo? O mejor dicho, ¿es qué no te han leído? Sigo las demás partes. Un abrazo compi.

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    1. Desde luego, son unos insensatos. Pero el lugar no parece aterrador, de hecho quizás no lo sea... ¿O si?... Ya veremos.
      Abrazo grande, Compì y Gracias!

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  7. Muy buen climax de suspense... Veo que aunque ponga fin continua...me alegro.
    Excelente compañero.
    Un abrazo

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    1. Iba a ser un solo micro, luego idee el segundo y luego el tercero y último. Fue una sucesión de ideas.
      Muchas gracias, Oscar.
      Abrazo, compañero!

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  8. Hay buena colección de nombres entre las lápidas :) Da bastante miedo. Los caserones son terroríficos. Muy buen micro. Voy por el segundo

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    1. Me alegra que te haya dado bastante miedo.
      Gracias, Ana.
      Abrazo, amiga.

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  9. Un bucle sin fin en un lugar encantado o poseído, en el que cada persona que acude, muere del mismo modo una y otra vez. Un argumento que solo podía salir de una mente tan retorcida como la tuya. No me cansaré de señalar tu enorme imaginación, Edgar.
    Abrazo, Amigo.

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    1. Cierto, el micro da la sensación de crear un bucle sobre los personajes. Describe un lugar encantado o poseído en el que todos mueren.
      Muchas gracias, Ricardo.
      Yo no me cansaré de agradecer tus positivas valoraciones y de leer tus relatos, también estás bien servido de imaginación y la plasmas siempre con maestría en tus textos.
      ¡Abrazo, Compañero de Palabras!

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  10. ¡Me encanta leerte! ¡Edgar! Me encanta porque siempre que leo alguno de tus Relatos, hay una determinada frase que me hace fruncir el ceño y decir "Pero, ¡qué leches! ¡Ya lo ha vuelto a hacer!" ;)
    Y sí lo has vuelto a hacer... Porque me le he echado un par de vistazos y, antes de pasar al siguiente, tengo que comentar sí o sí xDDD
    Independientemente de esa oración que se repite en ambos casos "... admiraba las lápidas del cementerio, los apellidos de las familias que allí habían vivido y que allí habían muerto.", lo que más me ha llamado la atención ha sido el Pozo. El Pozo sí... Porque Daniel mete la mano y puede abrir la llave... Puede... Me da a mí que la clave está en esa Palabra: Puede. Porque no no sale agua, pero algo sucede... ¿Las zarzas? ¿Un extraño mecanismo-sortilegio-hechizo-espectro que oculta el auto? Y, por supuesto, después la desaparición...
    Susan intenta abrir la llave... Lo intenta... Pero no la abre, no hay Oscuridad...

    En fin... ¡Voy a por el siguiente!
    ¡Besicus Feroces! ;)

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    1. ¡Me encanta que te encante leerme, al igual que me encanta leerte! ;))
      Y me chifla como analizas e indagas en los datos del texto... En el segundo micro averiguarás que ha pasado realmente, espero sorprenderte...
      ¡Besicus Feroces y muchas gracias por pasar, leer y comentar, Apañera!

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  11. Respuestas
    1. ... ¿Será por mi culpa? jejejeje
      Gracias por pasar, leer y comentar, Laura.
      Saludos.

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