jueves, 11 de junio de 2015

Detalles Insignificantes

Rodó el tambor y lo colocó en su lugar, abrió el martillo con el pulgar y su dedo índice empezó a apretar el gatillo.

- Ni se te ocurra tocar tu reloj, Dick.

A sus treinta y dos años, Dick Fallen, era el agente más joven y más condecorado de la brigada de "Past Solutions".

- Dispones de diez minutos de retroceso sobre la escena, el objeto de cambio es esta carta de póker. A jugar, vaquero.

Fallen activó el reloj y retrocedió un par de años.

Ante los ojos de Dick se mostraron los acontecimientos, los personajes, la causa y el objetivo.

En la terraza de un bar, un posible observador. Con sombrero y  el rostro oculto tras un periódico, no parecía un problema de intromisión. Dos mujeres charlando en la acera perpendicular al punto de impacto. Una mecía un cochecito de bebé y la otra le mostraba un catálogo de joyería.

Entró en escena el objetivo. Una pequeña de cabello rubio, ojos negros. Se dirigía al cruce, con paso saltarín, tatareando una canción infantil. A dos metros del punto de impacto.

La causa dobló la esquina, las dos mujeres desaparecieron del campo de visión de Dick.

La niña cruzó la calle.

La causa, un camión de transporte, la arrolló de inmediato. Un insano crujido mortal resonó en los tímpanos de Fallen.

- Está bien -. Respiró profundamente- . Diez minutos.

Dick activó de nuevo el reloj.

Un hombre tras un diario. Dos mujeres charlando, distraídas. Seis pasos. Una pequeña cantarina.

Fallen dejó caer la carta al séptimo paso.

La pequeña vio un as de corazones a sus pies y se agachó para recoger aquella carta.

El camión pasó de largo, la niña cruzó la calle y Dick pulsó por tercera vez el dispositivo de su reloj, para regresar a su despacho.

- ¿Quien eres? - Preguntó Dick a la mujer que amenazaba con matarle -.

Ella introdujo su mano en el bolsillo y sacó una carta. Un as de corazones que lanzó a los pies de un agente jubilado que conservaba dos cosas de su trabajo, el reloj de empresa y su memoria fotográfica.

Fallen dejó caer aquella carta en su séptimo paso, el hombre que restaba sentado en aquella terraza se puso en pie, dejó el periódico sobre la mesa y dio tres pasos. Agarró la carta y la guardó en el bolsillo de su pantalón.

La pequeña llegó al punto de impacto en el que la causa, un camión de transporte, la arrolló de inmediato.

Dick se acercó a Dick.

- No me des las gracias, estás despedido.


Fin

29 comentarios:

  1. Buenisimo, me ha encantado...Jajaja.
    No menhas defraudado, eres como yo un escritor de la escuela "Macabrista"...
    Un abrazo compañero.

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    1. Muchas gracias, Oscar. Me alegra que te haya gustado y no haberte defraudado.
      Sí, ambos tenemos ese toque "Macabrista" en nuestros relatos.
      Un abrazo, Compañero.

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  2. Muy logrado, Edgar. Interesante. Logras mantener la tensión durante todo el relato y la idea de las cartas...muy original.

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    1. Gracias, Paola. Me complace que te parezca logrado, interesante y original.
      Saludos, compañera.

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  3. Muy bueno Edgar, siempre consigues que me quede con la boca abierta con tus relatos!!
    Abrazo compi!! :))

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    1. ¡Me complace dejarte boquiabierta, Virginia!
      Abrazo, Compi!! ;)

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  4. Absolutamente sensacional, Edgar. Un relato interesante con un final que merece un redoble de tambores.

    ¡Cuántas posibilidades ofrece la alteración del tiempo con una buena imaginación! :))

    Un abrazo, me ha encantado!!

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    1. Me ha encantado lo del final de redoble de tambores... ¡Muchas gracias, Julia!
      Infinitas posibilidades.
      ¡Abrazo fuerte, Compañera!

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  5. Lo he tenido que leer varias veces, esto del retorceso en el tiempo me parece demasiado confuso. Me has hecho pensar, y me has vuelto loca la cabeza. Jajaja. Me ha encantado. ha estado genial. Un abrazo.

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    1. Me alegra haberte hecho pensar, confundirte y volverte loca la cabeza!! jajajajajja
      Pero sobretodo que te haya gustado.
      ¡Abrazo, Compi Amiga!

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  6. Es un gusto leer tus creaciones, te felicito!!!!
    Saludos

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    1. Para mi es un gusto leer tu comentario, gracias!!
      Saludos, compañera!!

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  7. Se salvo a si mismo. Vaya movida, Edgar. Buen bucle. Ojalá pudiéramos tener una de esas máquinas para ayudarnos a nosotros mismos...muy bueno a pesar de los daños colaterales, jaja. ¡Un abrazo, Amigo de las Letras!

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    1. Salvó su vida, sí, con ese daño colateral que posiblemente acabaría con su carrera, falló en su objetivo.
      ¡Gracias, Ana!
      ¡Abrazo, Compañera!

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  8. Enrevesado y magnífico relato, magistral como siempre querido amigo Edgar. Me ha gustado mucho Un besito

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    1. Sí que es enrevesado, un montón!!
      Me alegra que te haya gustado, Mercedes. ¡Gracias, Compañera! Abrazo!!

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  9. ¡Otia! ¡Edgar! ¡Qué puta rayada! ¡Qué genial rayada!
    Lo he leído un par de veces, transformando las Palabras en Imágenes e... Imagino que el Observador tenía su propia Carta-Detener-El-Tiempo que utilizó para que su Dick-Salva-Niñas no pudiese alterar el Futuro que se suponía que debía alterar... Lo que me lleva a preguntarme a cómo sabía el Dick-Observador que la Rubia de Mayor iba a intentar asesinarlo [Porque... Es la cría del camión, ¿no?] A menos, que apretase el reloj segundo antes y volviese para atrás... Y... ¿Por qué? ¿Por qué la Cría-Mayor querría matarlo? ¿Tan mal fue su vida? Y... ¡Vale! ¡Es una pasada de rayada! ¡Un spin-off! Por favor... ;)
    ¡Besines, Apañero!

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    1. Esto se merece una explicación:
      Al averiguar que la mujer que le amenaza a punta de pistola es esa niña a la que salvó en su misión, muchos años atrás, Dick pulsa el reloj y regresa a aquel momento. Recuerda que su "yo" pasado creyó que ese hombre oculto tras el periódico era un posible observador pero sin riesgo de intromisión, así qué, el futuro Dick lo sustituye para poder malograr la misión y así salvar su vida. Luego se dirige a él mismo y le dice "No me des las gracias, estás despedido" ya que presupone que fallar en su objetivo le costará su trabajo. Nadie podrá saber porque esa niña de mayor querría matarle. Al dejar que muriera de niña, desaparece esa información. Yo escribí el relato pensando en que esa venganza fue debida a que le ocurrió algo horrible en su vida y que si su destino se hubiera cumplido aquel día, no lo hubiera experimentado. Los "Detalles Insignificantes" son aquellos en los que no podemos reparar porque dejan de existir, en el pasado el hombre tras el periódico lleva "sombrero", en el instante revivido, no. Y aquellos que no parecen tener importancia y pueden cambiarlo todo, ese "as de corazones".
      Me alegra haberte rayado, no es para menos... ¡Gracias, Campanilla!
      Abrazo, Apañeraaaa!!! ;)

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    2. Otros detalles insignificantes, los más comunes, los que están ahí y no afectan a la acción, esas mujeres charlando distraídas.
      Pd: Esta explicación si que ha sido una rallada! Jajajjajaja... Quizás no hacía falta explicar nada... Besis!

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  10. Muy bueno, me ha gustado mucho. Comparto totalmente la opinión de Campanilla feroz y la de los demás usuarios, es una rayada de las guapas –en el buen sentido–. A ver si me pongo las pilas ; )

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    1. Muchas gracias, Ramón y bienvenido al blog!
      Me alegra que te haya gustado y que te sumes a la lista de los que os habéis rallado con el relatillo!
      En cuanto te pongas las pilas, leo lo que hayas maquinado!
      Saludos, compañero.

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  11. Muy bueno, Edgar. Un relato cargado de imaginación como nos tienes acostumbrados.
    Abrazo, amigo de las letras!

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    1. Muchas gracias, Federico. Espero que la costumbre no se haga monótona y nos sigamos sorprendiendo gratamente el uno al otro.
      Abrazo, amigo de las letras!

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  12. Un relato fantástico y original.
    Saludo!!!

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    1. Pues, ¡Muchas gracias, Skuld! Me alegra que así te lo parezca.
      Saludos, compañera.

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  13. ¡Estupendo relato! La manera en la que los eventos son cambiados para alterar tan drásticamente el presente es increíble, debo confesar que tuve que leerlo dos veces ya que luego de la primera vez me quedaron algunas cuantas dudas.
    ¡Saludos!

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    1. ¡Muchas gracias, Felipe! Espero que se aclarasen algo tus dudas con la segunda lectura. Se que es bastante enrevesado y que omito ciertas cosas que crean confusión, he cometido ese error, debería ser mas claro.
      ¡Saludos, compañero!

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  14. Con este relato, que no pillé del todo hasta leer tu explicación, demostraste una gran imaginación, un cerebro retorcido aunque no en el sentido del horror (que también pero no es el caso). Un hombre que recibe la visita de una chica a la que salvó la vida y que ahora quiere matarlo, pero que gracias a que vive en un futuro incierto, posee un reloj capaz de hacer retroceder en el tiempo, e intenta cambiar los acontecimientos, para así no morir en el presente. Lo consigue, pero no solo ha cambiado la parte en la que la niña no muere, muriendo finalmente y por lo tanto ya no le dispara; también a cambiado su vida laboral, porque en ese caso, no cumplió su objetivo, el de salvar a la chica, y por lo tanto le despedirán, como bien indica su ''yo''.
    Toda la escena está muy bien descrita, con esos detalles insignificantes que se repiten, primero con más detenimiento, y luego con simples menciones, lo que da una intensa sensación de bucle.
    Un abrazo, Amigo de Letras.

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    1. La verdad, no me extraña que no lo pillaras del todo, este relato es enrevesado y peca de ofrecer pocos datos para su entendimiento. El otro día vi una enorme película de viajes en el tiempo... "Predestination", a su lado, mi cuento es un juego de niños.
      Lo analizas y expones perfectamente, en todas sus partes. Es una gozada leer comentarios como el tuyo.
      ¡Millón de gracias, Ricardo!
      ¡Abrazo grande, Amigo de Letras!

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