viernes, 17 de abril de 2015

Capitán "V"

Sonó un "Splash" metálico, cinco marcas rojas de cinco dedos de delgadas falanges quedaron grabadas al instante en su rostro, empapado por las lágrimas, los mocos subían y bajaban resoplados y absorbidos por el crío, agazapado, recogido entre sus diminutos brazos, sollozando impotente ante su flacucho y despiadado padre, un tortazo con las huesudas manos abiertas, algo que ya era común ante cualquier desobediencia, el pequeño, como cualquier otro, no podía evitar la negación y aquel mal nacido que tenía por tutor, no la toleraba, "la disciplina se aprende con sangre" era el recurrente aforismo que expresaba, tras adjudicar y propinar la tremenda injusticia que tan a menudo descargaba sobre el frágil cuerpo de su hijo.

Víctor corrió hacia su habitación y con la silla de su escritorio trabó la puerta.

Su padre comenzó a golpear con sus protuberantes nudillos, el chico podía sentir los porrazos sobre la madera como verdaderos impactos en su afligida alma.

- ¡Abre pequeño cabrón! ¡Aún no hemos acabado tu y yo! - Gritaba ese ser, falsamente llamado padre, con rabiosa alevosía -.

Víctor se detuvo en el mismo centro de la alfombra que cubría el suelo de su cuarto, el dibujo de una diana de arquero, en el punto rojo sus pies posados, sintiendo la atracción gravitatoria de su espacio interno, el peso de la atracción magnética del núcleo terrestre que permanecía a millones de kilómetros bajo sus zapatillas deportivas decoradas con icónicas alas desplegadas.

- ¡Abre ahora mismo o echo la puerta al suelo! ¡Cuento hasta diez pequeña mierda! ¡ Uno... Dos... Tres...!

Víctor observó sus pósters de naves espaciales que colgaban de las paredes de su pequeño museo galáctico, admiró el Halcón Milenario, el Super Destructor Imperial, la Legacy, la Nostromo y por último, los ojos del muchacho se clavaron sobre la imagen de la Libertad y la Independencia de Armageddon.

- ¡ Seis... Siete... !

Sus párpados se cerraron como las compuertas del Apolo XIII y contó al unísono, pero a la inversa, del cruel hombre que se precipitaba con sus rudas botas hacía el portal de la lanzadera sideral, estelar refugio del Capitán "V".

- ¡ Ocho... Nueve y... Diez ! - Concluyó el innombrable -.

- ¡ Tres... Dos... Uno! - Finalizó Víctor -.

Una tremenda patada quebró las patas de la silla, una gran brecha resquebrajó la puerta, lo suficiente para que el lobo la abriera con un último soplido.

Víctor yacía en el suelo, con los brazos pegados a ambos costados de su frágil y golpeado cuerpo, con los ojos enormemente abiertos, desorbitados, su nariz sangraba abundante, su alma había despegado, surcaba el espacio exterior en busca de un nuevo padre.




Fin


48 comentarios:

  1. Edgar,qué relato tan sobrecogedor... Trágico y a la vez liberador. La fantasía del niño le hace trasgredir el drama que está viviendo. Tu excelente forma de narrarlo mantiene la tensión a la perfección, una dualidad perfecta del texto entre ternura y crueldad. un abrazo, amigo¡¡.

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    1. ¡Muchas gracias Clara! A mí también me parece sobrecogedor, creo que es el adjetivo que mejor define este relato.
      Gracias por tu sentida, analítica y positiva valoración.
      ¡Un abrazo amiga! ;)

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  2. El relato te mantiene alerta, con el alma en un puño, Me ha gustado muchísimo. Hay padres que no merecen tener hijos. Muchos besitos

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    1. ¡Muchas gracias Mercedes! Me alegra que te haya mantenido en tensión y que te haya gustado.
      Desde luego, hay padres que no los merecen, una página triste en la historia de la humanidad.
      ¡Muchos besitos para ti también amiga! ;)

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  3. Tremendo, Edgar. Un relato demoledor. Me ha gustado mucho. Abrazos

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    1. ¡Gratias Tibi Valde Fernando! Me honras con tus palabras.
      ¡Abrazos Compañero!

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  4. Un nuevo padre, es fatal que haya padres que recurran a la violencia como método de castigo, las heridas físicas pueden curarse pero las emocionales....Muy buen micro.
    Saludos.

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    1. ¡Muchas gracias Ale! Es fatal, sin duda. Las heridas emocionales pueden durar toda una vida.
      ¡Saludos amiga!

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    1. ¡Muchas gracias Andrés! Me alegra que te pareciera fuerte, yo también lo he sentido así.
      ¡Felicitaciones compartidas! ;)
      ¡Un saludo compañero!

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  6. Ohhh que triste. Esperaba otra cosa la verdad, me has sorprendido, me has dejado "chof". A pesar del mal sabor de boca (la injusticia con los niños siempre me lo dejan), me ha encantado tu relato. He estado en tensión todo el tiempo, esperando que en algún momento el niño escapara con las alas de sus zapatillas. Genial en serio, compi. Un abrazo.

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    1. ¡Muchas gracias María! No me extraña en absoluto que esperaras otra cosa, siento haberte dejado "chof", a mí también me quitan el sueño las injusticias, y las recibidas por los más pequeños me producen terribles dolores físicos, mentales y espirituales, por eso necesito expresarlo, es una manera de canalizarlo, pero no me alivia, siguen ocurriendo cada día, a cada instante.
      Gracias por tu positiva valoración.
      ¡Un abrazo Compi, mi mamá escritora! ;)

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  7. Buenísimo, Edgar. Un final mágico.
    Abrazo, amigo de las letras. Maravilloso relato.

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    1. ¡Muchas gracias Federico! Me honra que te haya parecido maravilloso y que el final lo visualizaras como algo mágico, es como el desenlace de "La Vendedora de Cerillas", una mágica muerte liberadora.
      ¡Abrazo, amigo de las letras!

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  8. Su liberación. Me recordó al Laberinto del fauno, esa angustia de no tener escapatoria y al final ser esa. Tal vez Víctor esta volando por el espacio sideral, libre al fin :) Muy bueno Edgar, un abrazo

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    1. ¡Muchas gracias Ana! Me entusiasma esa película y me halaga que te recordara a ella.
      Víctor vuela por el espacio sideral, sin duda, libre.
      ¡Gracias amiga, un abrazo enorme!

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  9. Por un instante pensé que todo Víctor, su alma y también su cuerpo, abandonarían el escenario de ese dormitorio infantil en busca de una vida mejor. Me pudo la fantasía por el deseo de que fuera realidad. Muy duro pero también muy necesario el final, porque a veces solo lo que nos impacta y nos sorprende, nos hace reaccionar...
    La cuenta atrás inversa ha sido un detalle magnífico, me encantó!!
    Un gran abrazo de sábado!!

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    1. ¡Muchas gracias Julia! Por un instante pensaste en el final con el que estuve a punto de concluir el relato, iba a volar el techo de la habitación, poner en llamas las deportivas aladas y dejar que Víctor despegara hacía el espacio y que su maldito padre encontrara la habitación vacía y la diana de la alfombra calcinada, entonces pensé que sería injusto para todos y cada uno de esos niños que mueren a manos de sus despiadados progenitores, quise que el lector viera la realidad, Víctor sintió su final tal y como lo pensaste y ahora he descrito, pero la escena que verá el hombre será la de su hijo fallecido, ahora quien querrá despegarse de la realidad será él.
      Me alegra que te haya gustado.
      ¡Un gran abrazo de sábado mi amiga! ;)

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  10. Muy bien descritas la sensaciones.
    Me ha producido asco ese progenitor despiadado y ese abuso, ese maltratar con la fuerza y con la brutalidad de las palabras.
    A pesar de que hubiera preferido que fuera ese malnacido padre el que sufriera, pero de de alguna manera he encontrado que estaba bien el final tan duro, que permite la liberación de ese niño, a través de sus fantasías ha podido ser libre.

    He leído Edgar que lo comparabas a ese final del cuento de la niña de las cerillas, totalmente de acuerdo, a pesar de que no lo quieres ves que ese final es su liberación.

    Cuanto dolor e injusticias con los niños o con los más débiles..

    Un saludo

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    1. ¡Muchas gracias Conxita! Son las sensaciones que provoca el mal real y encarnado, seguro que esos seres sufrirán muchísimo las consecuencias de sus actos y la liberación de los inocentes se verá recompensada, así me satisface creerlo.
      Me halaga tu positiva valoración y análisis del texto.
      ¡Saludos compañera!

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  11. Lo has contado muy bien, pero el tema aunque para nadie es desconocido, me ha resultado muy duro.
    Un saludo

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    1. ¡Gracias Yolanda! Me alegra que creas que está bien contado. Es un tema muy duro, sobretodo por ser una realidad.
      ¡Un saludo compañera!

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  12. Hola Edgar. El retrato de la crueldad. No creo que exista algo mas doloroso en este mundo que el desamor de los padres hacia sus hijos.
    Magnificamente narrado. La angustia del niño es palpable.
    Felicitaciones
    Abrazo

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    1. ¡Gracias Ricardo! Es un tema doloroso y real.
      Me halaga tu valoración y que te haya parecido una angustia palpable.
      Gracias.
      ¡Abrazo compañero!

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  13. Excelente, Edgar! Lográs que uno odie y ame a la vez.
    Mirna

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    1. ¡Muchas gracias! Me alegra haber logrado algo tan complejo con el texto.
      ¡Saludos Mirna!

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  14. Hola Edgar.
    No sé que pasó.
    Vine a dejar un comentario pero no se registró.

    Un conmovedor relato que nos hace vivir la angustia del chico, y su deseo más sentido.
    Por desgracia es una realidad que se repite segundo a segundo y causa la muerte de muchos inocentes.
    Las secuelas perduran y signan la vida de los que la padecieron.
    Pensé que la magia se haría presente y el niño viajaría a otros lugares donde fuera amado y sus heridas curadas.
    Desgarrador, crudo y muy real.
    Invita a la reflexión y al cambio de consciencia.

    Un gran, gran abrazo.

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    1. ¡Gracias Lucia por tu sentido y analítico comentario!
      Creo que esa magia verdaderamente ocurrió.
      Me alegra que te pareciera desgarrador y que sientas que es una invitación a la reflexión.
      ¡Un gran abrazo, compañera!

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  15. Me dejó tristeza y un profundo sentimiento abrumador...a la vez elogio la forma tan poderosa y tierna que tienes para mover el corazón de quien te lee, besos de chocolate te dejo aqui en la mesita !

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    1. ¡Gracias Ady, por pasar, leer y comentar! Siento que te dejara triste y abrumada y me honra tu bella valoración.
      ¡Un abrazo, compañera!

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  16. Impresionante relato, Edgar. Conmovedor, crudo y sobrecogedor, pero a la vez, gracias a esa escena final, resulta irónicamente tranquilizador, deja una especie de paz, porque el niño, mediante su imaginación, escapando a esta, logra ausentarse de la horrible realidad que está a punto de llegar.
    Desde el principio, narras una escena que encoge el corazón, nos haces sentir rabia y pena. Luego, cundo entra en la habitación, temor por lo que le pueda pasar al niño unido a una creciente tensión debido a los golpes en la puerta y a la cuenta hasta diez del padre, y también nos conmueves con la descripción de la habitación, con la acción del niño, tratando de evadirse inocentemente. Finalmente nos haces temer lo peor cuando al fin logra entrar, pero también nos dejas una triste sonrisa en el rostro, pues el niño, al menos en alma, a logrado ir al espacio y esfumarse de la habitación.
    Un abrazo, Amigo.

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    1. ¡Muchísimas gracias Ricardo! Me honran tus palabras y positiva valoración.
      Me halaga tu profundo análisis, me ha encantado leer el recorrido emocional del texto que has elaborado, una montaña rusa de temores hasta sentir la liberación del protagonista.
      ¡Un abrazo, amigo!

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  17. Precioso Relato Edgar. Cuando la tierra no es suficiente, bien vale alzar la vista y mirar hacia el cielo. Ojalá todos los niños puteados por la vida pudieran volar como Víctor, aunque sólo fuera su alma.

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    1. ¡Gracias Alejandro! Ojalá fuera así, el final es trágico, resiliente o repetitivo. Yo también quisiera que mi voz fuera tan fuerte que hiciera retumbar a las montañas...
      ¡Un abrazo amigo!

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  18. Uf, Edgar, qué triste relato! Espero que Victor encuentre el objetivo de su misión interestelar.
    Intriga hasta el final,excelente!
    Un abrazo.

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    1. ¡Muchas gracias María! Sí que es triste, si Víctor encuentra su objetivo se tornará una feliz historia.
      Me alegra que te pareciera intrigante hasta su final.
      ¡Un abrazo amiga! ;)

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  19. Un micro que llega, con todo lo atroz de la situación y al mismo tiempo, porque introduces al lector en la sensibilidad del pequeño que desconecta del mundo real para liberarse. Me ha gustado mucho Edgar, un saludo!!

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    1. ¡Muchas gracias Sonia! Me alegra que te llegara y que consideres que a pesar de lo atroz del micro se sienta esa liberación del pequeño.
      ¡Saludos compañera! ;)

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  20. Saludos Edgar, un duro y triste relato. Muy bien contado. Éxitos y bendiciones!

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    1. ¡Gracias Mery! Sí que es duro y triste. Me alegra que creas que está bien contado.
      ¡Feliz día, saludos compañera!

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  21. ¡¡Ufff!! ¡¡Edgar!!
    Lo primero que he dicho mentalmente tras terminar de leerte ha sido "¡Otia! ¡Puta!" suena fatal, es una palabrota... Pero... ¡Joder! ¡Qué brutal! ¡Qué desgarrador! U.u Capitán V... Yo solo quería traspasar la Pantalla y llevármelo a mi Hope-85... No sé... Me ha impactado... Esa Fantasía, ese refugio galáctico para poder sobrevivir... Ese momento de "Escritor Cabrón" (con cariňo ^^) que hace que una pequeña Esperanza roce el Corazón, cojas alientos y ruegues por una salvación... Y luego... ¡Zas! Te quedas así o.O, te enfadas y no quieres volver... Aunque luego vuelvas...
    ¡Besis! ;)

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    1. Jajajajjajaja, me chiflan tus comentarios!!! ¡Muchas gracias Campanilla! Para borrar mi huella de "Escritor Cabrón" te propongo que leas "El Regreso de Capitán "V" .... A tu Hope-85 me iría yo de vacaciones con la familia, nada de parques de atracciones limitados y playas abarrotadas, tu Universo de colores y fantasía a raudales es de lo más de lo más, más!!!
      ¡Besis Feroces Amiga! ;)

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  22. Sin duda el final es angustioso y desgarrador pero necesario al mismo tiempo. La cuenta atrás te quedó muy bien, creo que no soy el primero que te lo dice jeje Gran relato Edgar, muy bien escrito!! Es duro pero por desgracia es una realidad para algunos y tu has hecho un gran trabajo describiéndolo.
    Un saludo ;)

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    1. ¡Muchas gracias Agustín! Me alegra que creas que está bien escrito y que te haya parecido angustioso y desgarrador.
      Un saludo, compañero ;)

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  23. Enhorabuena por ese merecidisimo premio. Que lo disfrutes!

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    1. ¡Muchas gracias Yolanda! Sinceramente, lo he disfrutado, me ha ilusionado muchísimo.

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  24. He estado hurgando en tu casa y me he encontrado con esta perlita, tanto me ha gustado que no he podido ceder a la presión de dejarte un comentario. Excelente relato, he quedado conmovido, desde el primer párrafo me he puesto en la piel del niño. He visto como, en forma creciente, elevas la tensión con la cuenta progresiva de la brutalidad del padrastro y con la cuenta regresiva de la desesperación del niño. El final es desgarrador, has realizado un trabajo destacable. He disfrutado mucho con la lectura de una historia tan bien contada. Demás está decir que merecidamente galardonada. Me alegro de haber descubierto un escritor al que me gustaría visitar, si lo permites, de tanto en tanto. Te mando un gran abrazo.
    Ariel

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    1. No te hace falta mi permiso, para mí es un honor tu visita.
      ¡Muchísimas gracias por hurgar en este Rincón, y por tus amables palabras, Ariel!
      ¡Abrazo, Compañero!

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