viernes, 27 de noviembre de 2015

Tengo todo lo que deseo

Gabriel salió al patio de su casa, era de noche, el resto de la familia dormía.

Admiró las estrellas, llevaba tiempo esperando ver una fugaz para pedir un deseo.

Noche tras noche, Gabriel se paraba en el centro del patio, levantaba la cabeza, y esperaba aquella estrella fugaz que no aparecía nunca.

Recordaba que de niño y de más joven, había visto muchas de ellas, pero ahora, de adulto, no conseguía ver ninguna.

Pensó en su deseo, quería dinero, mucho dinero. Luego recapacitó, se dijo a sí mismo, que el dinero no era un fin, que el fin era tener una gran casa con un inmenso patio, desde donde pediría sus siguientes deseos.

La estrella fugaz no aparecía, no podía pedir su deseo, aquella nueva casa donde llevar a su familia.

Una noche, Gabriel volvió a recapacitar. La casa no era el fin, el fin era ser feliz en aquel nuevo hogar deseado. Así que, ésta vez, decidió que su deseo sería ser feliz.

Pero la estrella fugaz continuaba sin aparecer.

Una noche, Gabriel salió al patio como de costumbre, cuando su familia dormía. Levantó la cabeza y de nuevo, recapacitó. El dinero era para una gran casa, la casa era para ser feliz. Entonces pensó en su familia, en la casa en la que ahora habitaba, y se sintió feliz de lo que ya tenía.

Se dibujó una sonrisa en su rostro.

Gabriel cerró los ojos y exclamó en voz alta:

- ¡Tengo todo lo que deseo!

Gabriel abrió los ojos y vio pasar una estrella fugaz.



Fin

39 comentarios:

  1. Durante toda la vida siempre intentamos buscar aquello que nos hará feliz. Nos descoyuntamos buscando y buscando, decepcionados cada día por no conseguirlo.
    Luego miras a tus hijos, tu pareja, tu vida... sonríes y piensas que no vale la pena perder más tiempo en busca de algo que ni sabes que es. Jolín, Edgar,tu relato me ha encantado! Un abrazo y feliz viernes, compi! ;)

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    1. Desde luego, de eso va esto, de la eterna búsqueda de algo que algunos ya poseen, solo que no lo valoran o aprecian.
      Me ha gustado mucho eso de "algo que ni sabes que es", me ha parecido muy acertado.
      ¡Muchas gracias, Hada!
      ¡Abrazo intenso, introspectiva compañera! ;)

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  2. Precioso y Gabriel es un chico muy listo. Sabe lo que es importante en la vida.
    Un besillo.

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    1. ¡Muchas gracias, María! Yo también creo que este Gabriel sabe lo que de verdad importa.
      ¡Besillos, Hermana de Letras! ;)

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  3. ¡Genial relato!¡Genial reflexión! no hacen falta peticiones de deseos cuando lo tienes todo. No mires al firmamento buscando estrellas fugaces, mira a tu alrededor.
    Vuelvo a decirte:¡Genial!
    Un abrazo

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    1. Me halagas, Francisco, doblemente, viniendo de alguien que escribe tan profundo y con tanta sabiduría en sus letras.
      Exacto, el firmamento es admirable, pero la felicidad que buscamos suele estar a nuestro lado.
      ¡Muchas gracias! ¡Abrazo grande, hermano!

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  4. Una conclusión feliz a la que llegó Gabriel.
    Me ha gustado la manera en la cual fue descubriendo a medida que pensaba en su deseo, que la felicidad ya la tenía conseguida.
    Y justo pasó la estrella fugaz para recordárselo.

    Estupendo y motivador relato Edgar.
    Un abrazo.

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    1. Pues a mí me ha gustado tu manera de sintetizar el micro, sobretodo la mención de esa estrella fugaz como subrayado del mensaje.
      Me alegra que así te lo haya parecido, Mila.
      ¡Muchísimas gracias, compañera! ¡Un gran abrazo!

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  5. Que lindo Edgar. Uno sólo necesita mirar alrededor para ser feliz. Muchas veces se pierde tiempo buscando lo que uno mismo no sabe que necesita sin darse cuenta de que ya lo tiene todo. Muy esperanzadora reflexión. Abrazo celdiaco!

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    1. Muchas gracias, Mendiel.
      Subrayo cada una de las palabras de tu reflexión sobre el micro. Por suerte, algunos nos damos cuenta a tiempo, y podemos disfrutar de la vida, habiendo llegado a valorar y gozar lo que tenemos.
      ¡Abrazo celdíaco, número 707! ;)

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  6. Ohhh! Qué historia más bonita!!! Me gusta como va desmenuzando ese primer deseo hasta llegar a donde quería. Precioso, me ha encantado! :)
    Abrazos Compi!!!!

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    1. Me alegra enormemente que te haya parecido una bonita historia, Flora.
      Es en ese desmenuzamiento, que el micro me recordó al cuento de la lechera, pero desde un enfoque distinto y positivo.
      ¡Muchísimas gracias, Compi!
      ¡Abrazo grande!

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  7. Que bonito Edgar, darnos cuenta de que lo que tenemos a nuestro alrededor ya nos hace feliz, no seguir deseando más y más y disfrutar de lo que tenemos, intensamente.
    Precioso mensaje.
    Feliz finde.

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    1. Ahí está el quid de la cuestión, y tu lo has simplificado con tu saber hacer narrativo.
      Precioso comentario.
      Muchas gracias, Conxita.
      Ha sido un gran finde, espero que el tuyo también.
      ¡Abrazo, Compañera!

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  8. Muchos buscan ser felices sin percatarse que lo tienen todo para serlo. Solo cuando se dan cuenta de ello son capaces de experimentar la felicidad.
    Un relato muy bello y que, como los cuentos infantiles, tiene su sabia moraleja.
    Un abrazo.

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    1. Exacto. Al darnos cuenta de que lo que tenemos nos proporciona esa ansiada felicidad, dejamos de buscar para, al fin, concentrarnos en vivir.
      Me alegra que así te lo haya parecido, Josep Mª.
      ¡Muchas gracias y un fuerte abrazo, compañero! :)

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  9. Es complicado decir algo nuevo cuando todos los comentaros anteriores describen muy bien la morajela y el aprendizaje que se extraen de tu historia Edgar. En efecto, muchas veces nos empecinamos en buscar y buscar algunas metas, y no nos fijamos ni del valor que tiene lo que nos rodea, ni de lo afortunados que podamos ser en comparación con otras personas. Gabriel logró darse cuenta de lo importante, y esa estrella fue el modo de simbolizar su acertado razonamiento.

    ¡Un abrazo Compañero!

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    1. Pues, aún creyendo difícil decir algo nuevo, lo has hecho, mencionando el tema de lo afortunados que somos en comparación con otras personas.
      Es lógico y acertado pensar que, para Gabriel, ha sido fácil llegar a tal conclusión, él ya tiene una casa, una familia, entendemos que tiene las primeras necesidades cubiertas. ¿Que pasa con los que no? ¿Pueden llegar a sentir que tienen todo lo que desean, y ser felices? Lamentablemente, en la pobreza extrema o en un entorno donde impera la violencia de la guerra, la felicidad es algo que solo puede llegar con el fin de tales condiciones. Solo en el caso de tener lo básico, podemos experimentar el mensaje del micro.
      Muchas gracias, José Carlos.
      ¡Abrazo, Compañero!

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  10. Que bonito, un gran relato con una buenísima enseñanza al final. Me ha gustado mucho ^^

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    1. Me alegra que te haya parecido bonito, y que te haya gustado, R. Crespo.
      ¡Muchas gracias, abrazo grande, compañera! ;)

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  11. Las coincidencias de la vida hay que aprovecharlas cuando juegan a nuestro favor.

    Saludos.

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    1. Un gran y sabio aforismo, acertado para el tema del micro.
      A menudo me pregunto si esas coincidencias favorables son obra nuestra.
      Muchas gracias por tu lectura y comentario, Julio.
      ¡Saludos!

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  12. Un micro lleno de sencillez. De vez en cuando nos deberíamos parar y pensar con la mente de este personaje tan dulce que nos has traído.
    Un abrazo compañero!

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    1. Me alegra que menciones la sencillez, he intentado que ese sea el recurso narrativo del micro, breve y claro.
      Desde luego, Yolanda, pararnos a pensar desde el punto de vista de este personaje es claramente beneficioso.
      ¡Muchas gracias!
      ¡Abrazo, compañera! ;)

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  13. ¡¡¡Precioso!!! Me ha gustado este micro lleno de sabiduría y, sobre todo, tan bien hilvanado. Expresas cosas muy profundas de manera sencilla y creo que, precisamente por eso, nos ha llegado a todos. Felicidades

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    1. ¡Muchísimas gracias, Chari!
      Me alegra que te haya gustado, y me honra tu positiva valoración.
      Es un placer llegar a alguien a través de las letras.
      ¡Abrazo, compañera! ;)

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  14. Ains, qué bonito. Y nos empeñamos en complicarnos la vida tantísimo, cuando en realidad pequeñas cosas son las que nos arrancan momentos de felicidad. Un besote, compi. =)

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    1. Tú lo has dicho, esas pequeñas cosas que nos arrancan momentos de felicidad, todo un mundo de posibilidades a nuestro alcance.
      ¡Muchas gracias, Soledad!
      ¡Besotes, Compi! ;)

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  15. Un mensaje muy sabio Edgar, :)
    Siempre creemos que lo material nos dará todo aquello que deseamos, pero es la familia y el amor lo único que realmente tiene valor.
    No se necesita nada más para ser feliz.
    Es preciosísimo, un abrazo bien fuerte!!!

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    1. ¡Muchas gracias, Irene!
      Desde luego, son esas cosas inmateriales, con el amor de la familia por encima de todas ellas, las que nos hacen realmente ricos, y nos otorgan el poder de ser verdaderamente felices.
      ¡Un abrazo extra fuerte, Compañera de Palabras! ;)

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  16. Jooooo qué bonito, Edgar!! Creo que Gabriel comprendió algo muy importante, y es que hay cosas mucho más importantes que el dinero o lo que éste puede comprar :)

    Me encanta la forma en que has hecho el recorrido por los sucesivos deseos y rectificaciones. Llegar a la esencia misma de algunas verdades requiere evolución personal y tiempo...

    Una faceta tuya que hace tiempo que no nos mostrabas, y me ha encantado!!

    Un abrazo gigante y feliz miércoles, compi.

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    1. "Llegar a la esencia misma de algunas verdades requiere evolución personal y tiempo..." Una frase tan poderosa como estimulante, la grabo en mi memoria con fuego.
      ¡Muchísimas gracias, Julia, por tu lectura y siempre especial comentario!
      ¡Abrazo enorme, Querida Compañera! ;)

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  17. Uno de los relatos más bellos que he leído últimamente. Muchas veces deseamos cosas sin darnos cuenta de que no necesitamos nada más, porque como el bonito título de tu micro dice, tenemos todo lo que deseamos. Me gustó tu forma de escribirlo, esa estructura directa y precisa y esa reiteración del fin en que consistía el deseo, cada vez uno que llevaba al otro hasta concluir que todo tenía que ver con su felicidad, y que eso era lo único que importaba y que además, ya la tenía. Tras varias noches sin ver la estrella fugaz, al final cruza el cielo, como enfatizando las palabras que Gabriel le grita.
    Un abrazo, Compañero.

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    1. Por cierto, creo que es un texto que podría servir como terapia.

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    2. ¡Muchísimas gracias por tus palabras, Ricardo!
      Esa estrella fugaz está ahí para enfatizar las palabras de Gabriel, no hay mejor modo de exponerlo.
      Para mí sí, ha sido una reflexión terapéutica.
      ¡Abrazo, Compañero de Palabras!

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  18. Mucho tiempo sin visitarte, Edgar. Me he encontrado con una optimista visión, en la que nos introduces en la reflexión con tiento y jugando con el mensaje. Me parece un muy buen cuento para contar a los niños. Enhorabuena. Un abrazo.

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    1. Pues agradezco enormemente tu visita, tu lectura y comentario.
      No hay que subestimar la capacidad de reflexión de un niño, si alimentas sus neuronas con letras, y estimulas sus conexiones con risas, pueden entender perfectamente de lo que está hablando este micro, aunque dudo que dejen de desear ese juguete, y ese otro, y ese, también... Y todos los que anuncian por navidad... jajajaja. Con el tiempo entendemos que no hacen falta tantas cosas, pero son pocos los que se conforman con lo que ya tienen, normalmente todos queremos más, siempre. Es un micro con mensaje optimista, pero totalmente discutible.
      ¡Abrazo, Compañero!

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  19. Microfilosofía literaria, un cuento con reminiscencias orientales trasladado a la época actual. ¿Tienes todo lo que deseas? ¿Es bueno desear demasiado? ¿Conformismo contra ambición? Quizás la próxima estrella fugaz nos aclare todas las dudas.

    Saludos acolchados!

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    1. Me gusta eso de "microfilosofía literaria". Creo que no se trata del conformismo, si no de valorar lo que tenemos, y como base de la ambición positiva, el esfuerzo y el fruto que este nos dé. ¡Muchas gracias por tu lectura y comentario, Santiago!
      ¡Saludos acolchados, compañero!

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