viernes, 6 de noviembre de 2015

Amanda Porter "Capítulo 4"

14 de Mayo del 2001

En la hora oscura, cuando los demonios campan a sus anchas, libres de la realidad. Cuando todos duermen y lo onírico se hace dueño de las mentes, las almas relajadas permanecen en movimiento en el interior de los cuerpos quietos.

Entró en su habitación procurando un absurdo silencio, pues al instante, los berridos, llantos y gritos fueron la banda sonora de un demente espectáculo, deleite de un hombre perverso en busca del placer a través del sufrimiento ajeno.

La inocencia quebrada a tan corta edad, el descubrimiento de la maldad del ser humano, proveniente de aquellos en los que más confías, de aquellos que se supone que deben protegerte, y son ellos quienes más te lastiman, quienes te dan el duro golpe de la vida, la realidad que se presenta sin máscara y sin cuernos, y que sin embargo son portadores del verdadero infierno que vomitan sobre tu carne, sobre tu mente, sobre tu alma...

Penetró su frágil cuerpo con sus lascivos dedos mientras sus ojos se enrojecían por el insano gozo, cubrió su rostro con la mano, pero ella ya había podido ver el de su agresor, por la tenue luz azul de la lamparita de mesa encendida. Frotó su pene sobre el pequeño cuerpo hasta eyacular sobre su diminuto vientre y luego la limpió con una toallita perfumada.

Cerró la puerta y ahogó el llanto de la pequeña. Muerta y renacida por unos pocos minutos de sutil pero inmensa crueldad. No dejó marcas visibles a simple vista, dejó las peores huellas posibles, aquellas que no se borran ni con el tiempo, aquellas que crecen irremediablemente hacia una monstruosa transformación.

Susan fue violada y torturada a los tres años de edad.

Amanda reconoció a su nueva hija, el terror que desprendía su mirada al ver a su padre acercarse a ella, como enmudecía. Dejaba que la cogiera en brazos y la abrazara, su tristeza necesitaba consuelo aunque proviniera del hombre que la había mutilado. Su madre veía el dolor, la angustia, la apatía y el sufrimiento que emanaba por cada poro del cuerpo de su pequeña.

Poco a poco fue trazándose un plan en la mente de Amanda. Necesitaba saber que había ocurrido, que había llevado a ese ser angelical a transmitir tanto pesar en su caminar, en sus palabras rotas, en sus miradas muertas.

Se hizo una promesa, el mismo día que confirmara sus sospechas, sería el último día de vida del causante de la pérdida de vida de su hija. Lo mataría con sus propias manos.

Así fue, desde el asiento del copiloto, Amanda se abalanzó sobre su marido con el poder de la palabra y la deseada justicia por delante.

- ¿Que le has hecho a nuestra Susan?

No hizo falta respuesta alguna, lo vio en sus ojos.

Aprovechó su debilidad y le agarró el cuello con sus manos, y apretó con la fuerza de mil demonios, de mil madres desesperadas clamando el justo final del mal que se había cernido sobre su semilla.

Él, sorprendentemente, se dejó hacer, no pudo controlar tal ira. En los últimos instantes de asfixia reaccionó, pero le fue totalmente inútil, le faltaba oxigeno en su cerebro y sangre en su corazón. No logró separar los brazos de su esposa, rodeaban su mísera vida y esta se evaporó en un último aliento.

Pasó el cuerpo de su marido al asiento de ella. Condujo el camión hacía una carretera secundaria, y arrojó el cadáver en una cuneta. Le quitó la cartera y el reloj de oro, y marchó a casa de su suegra.

Le dolían las muñecas. Amanda se había lesionado los escafoides con el estrangulamiento.

Se puso ropa de sport y salió a la cancha a darle con furia a la raqueta, en un movimiento brusco, volteando los pies en busca del impacto con la pelota, Amanda cayó al suelo sobre las palmas de sus manos. Sus escafoides se acabaron de romper.

Margarett llamó a una ambulancia para que recogieran a su nuera que lloraba de dolor sobre el anaranjado asfalto de la pista de tenis.

Recostada en la cama de su habitación, la policía le trajo la noticia. Su marido había sido asesinado aquella misma mañana.



Continuará...


18 comentarios:

  1. Menuda historia. Da escalofríos solo de imaginarla. No me extraña que Amanda y Susa esten un poquito locas de atar.
    Genial.
    Un abrazo Hermano de Letras.

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    1. Muchas gracias, María. Me alegra que rápido vengas en busca de más sobre esta locura insana que emana la historia de Amanda, Susan...
      ¡Abrazo, Hermana de Letras! ;)

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  2. Así que se fastidió las muñecas de esa forma...quien lo habría imaginado. Vaya tipejo repugnante el marido que murió. Esto sigue alimentando la idea de que no, no estamos ante una familia normal, sino mancillada por el crimen, la violación y las consecuencias que ello han tenido en el carácter de madre, hija e hijo (añado al hijo porque me da que también será del mismo estilo jaja). Un buen flasback que fortalece la historia. ¡Buen trabajo Edgar! ¡Un abrazo!

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    1. Si señor, ya sabemos como se fracturó los escafoides Amanda. Una familia marcada por la crueldad, Samuel tiene su papel en la historia, veremos cual es...
      Me alegra que te haya parecido un buen trabajo, este capítulo me ha costado mucho escribirlo y me ha dejado emocionalmente demolido. He salido a pasear cual zombie para despejarme de la maldita escena, aunque he procurado no ser demasiado escatológico al describirla.
      ¡Muchas gracias, José Carlos!
      ¡Abrazo, Compañero!

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  3. Odio a ese tipo. :D Me tenías que haber llamado que colaboro a acabar con él :P Empiezan a encajar algunas piezas del puzzle. :) Pues nada, sigo enganchada. ;)
    Un abrazo. :)

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    1. Odio, es lo que se siente por alguien así... Hay quien dice que se debe sentir compasión, pero es muy difícil justificar tal crueldad, aunque el pasado o las circunstancias de esa persona lo abalen. Es un mundo oscuro donde la luz parece haberse extinguido totalmente.
      Me alegra que sigas enganchada.
      ¡Muchas gracias, Soledad!
      ¡Abrazo, Compañera!

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  4. Ahora conocemos el origen del dolor en las muñecas de Amanda. Supongo que debe recordarle a cada instante que se vió obligada a hacer justicia por su hija. Desde ese instante ambas compartirán una tragedia y una experiencia traumática para el resto de sus vidas... Muchas cosas en tu magnífico relato empiezan a tener explicación :)

    Genial, Edgar!! La madeja se va enredando y desenredando mientras nos paseas por la narración y la psicología de los protagonistas. Me encanta, ya espero el próximo capítulo tila en mano :D

    Un abrazo gigante, compañero!! Que tengas un finde magnífico.

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    1. Sin duda, ese dolor le trae un nefasto recuerdo, el momento en el que su vida y el de su hija cambiaron por completo.
      Experiencia traumática, esa es la clave de todo lo que está ocurriendo y está por ocurrir...
      ¡Muchas gracias Julia, me halaga tu gran valoración!
      ¡Abrazo Gigante, Querida Compañera! ¡Feliz finde! ;)

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  5. Uff Edgar cada vez es más intenso, no es la palabra que le hace justicia lo sé, pero desde que he entendido por donde iba la historia he dejado de respirar.
    Crudeza y repugnancia, que hace comprender muchas cosas, una de ellas el final del anterior capítulo.

    Muy bueno, verdaderamente excelente.
    Un abrazo compañero!!! :)

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    1. "Intensidad" es una palabra que me parece acertada y totalmente honorable hacia el texto escrito.
      Entiendo que te causara tales sensaciones, he sentido lo mismo, me ha costado mucho escribir esas pocas líneas sobre la agresión, pero es parte de la trama, debía ejecutar ese instante y he procurado hacerlo sin extenderme demasiado... Aún así el efecto sigue siendo crudo y repugnante, sin lugar a dudas.
      ¡Muchas gracias por tu positiva valoración, Irene!
      ¡Abrazo grande, Compañera! ;)

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  6. En cada entrega encuentro un motivo distinto de horror. En este, el horror del daño infligido a una pequeña y el de la merecida venganza de una madre.
    El "continuará" alimenta nuestras ansias de querer más. Los interrogantes se mantienen altos, como la calidad de la narración.
    Un abrazo.

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    1. Hay y habrá mucho horror en esta novela, de eso trata. Tiene una trama urdida que se irá descubriendo poco a poco, y las acciones que conlleva todo ese mal experimentado, más un mensaje que espero que se haga visible con la exposición del conjunto.
      Me alegra alimentar esas ganas de querer más... Me propuse crear una novela por capítulos que enganchara como a mí me han atrapado varias series de televisión y relatos por entregas de algunos de nuestros compañeros, pero sin beber de ellas, desde una premisa original, en su trama y desarrollo.
      ¡Muchas gracias, Josep Mª!
      ¡Abrazo, Compañero!

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  7. Aunque los hechos sean deleznables, tu forma de relatarlos es sensacional, Edgar.
    Abrazo, compañero!!!!

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    1. Tus palabras me halagan y honran por igual.
      ¡Muchas gracias, Mª Jesús!
      ¡Abrazo, Compañera! ;)

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  8. Coincido con muchos de los comentarios, una historia que va adquiriendo cuerpo según van pasando los capítulos. intensas escenas bien relatadas...Pero crudo muy crudo.y duro muy duro.
    La locura está ahí, ahí a las puertas.
    Mi enhorabuena compañero de letras.

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    1. Me honra que creas que está bien relatado.
      Cierto, es crudo y duro. La locura se hace patente.
      ¡Muchas gracias, Francisco!
      ¡Abrazo, Compañero de Letras! ;)

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  9. Bien, bien, bien, el tipo de historias que me gustan, y no lo digo por el tema oscur, sino por los detalles, esos que en un principio parecen estar por casualidad, como una parte más de la descripción y luego tienen su explicación. Hace nada vi por segunda vez "Big nothing", una película que me parece una obra maestra, por ser más redonda que el círculo más perfecto. Y ahora leo este capítulo de Amanda en el que el detalle del dolor de las muñecas que se menciona en el primer capítulo como una característica peculiar del personaje y para la cual se da una breve explicación, resulta que no esa no es la única razón y que tras ese dolor se esconde un pasado muy oscuro y siniestro. Un capítulo en el que de forma directa y estructurada, se muestra la venganza y el motivo de la venganza, a la vez que la explicación de la motivación de madre e hija para entender lo que ocurre al final del capítulo anterior y también, como ya he dicho, la procedencia del dolor constante en las muñecas de Amanda, recordatorio eterno de la maldad de aquel hombre y de la huella invisible que dejó impresa en la mente de su hija.
    Abrazo, Compañero.

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    1. Si creas relatos sobre unos pilares previamente estructurados, la obra es más rica y los detalles cobran sentido. No hay que empezar la casa por el tejado, aunque en la escritura, la improvisación también puede ser causa de grandes historias. Me apunto esa película, gracias por la recomendación, y sobretodo por otro de tus estimulantes comentarios, una gozada para este escritor aficionado.
      ¡Abrazo, Ricardo!

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