sábado, 25 de abril de 2015

Pantiamela

Pantiamela se sentó frente a la estufa de leña, el candor de las brasas y el del interior de ella abarcaban la sala sur del caserón, bellas siluetas en la pared, gruyas, camaleones y elefantes, sombras chinescas elaboradas con sus delicadas manos, un ballet orquestado con delicia, el fuego resplandeciente entre la rejilla de hierro, el esplendor en el rostro de Pantiamela.

- ¿Ves el elefante? ¿La trompa y los colmillos?

- No, no los veo.

- Ahí - Gisela señaló con el dedo hacía la pared del fondo del comedor -. ¿No lo ves?

Santiago negó agitando la cabeza y alzó los hombros con resignación en su mirada.

- Mira la silla vacía frente a la estufa, observa la luz del fuego, proyecta un perfil, ¿Ves eso? Parece una nariz, unos labios ... ¿No lo ves Santi?

- ¡Noooo! ¡No veo nada Gisela!

- Es un fantasma Santi, el fantasma de una niña.

Pantiamela curvó sus manos, puso la izquierda por encima de la derecha, juntó el dedo gordo de una
con el índice de la otra, formando una ese.

- Mira Santi, ahora ha hecho una serpiente... O, ¿Es una ese?

Pantiamela separó las manos sin dejar de curvarlas, las junto de nuevo, creando esta vez una gran "O".

- Un círculo, ¿Lo ves Santi? ¿Un círculo o una "O"? ¿Lo ves?

- No veo nada.

Pantiamela siguió reflejando letras sobre la pared, Gisela las leía entusiasmada.

- Una "Y"... "E"... "L"... "F"..."A"..."N"..."T"..."A"..."S"..."M"..."A"... "D"..."E"..."U"..."N"..."F"..."A"..."N"..."T"..."A"..."S"..."M"..."A"...

- ¡Soy el fantasma de un fantasma!

- ¡Estás loca!

Pantiamela sonrió.

María gritó desde la sala norte del caserón.

- ¡Santiago ven a la cocina!

- ¡Estoy en el comedor con Gisela!

La madre se giró hacia el padre del chico que estaba sentado tras ella, garabateando con la punta de un cuchillo sobre la mesa.

- ¿No vas a decir nada Agustín?

- ¿Por?

- Tu hijo sigue viendo a Gisela.

- Y tu María ¿Qué?

- Yo, ¿Qué de qué?

- Tu hablas conmigo mientras Santi juega con su hermana.

María se dio la vuelta, Santiago estaba allí, frente a ella, en pie, llorando.

- Mamá...

Fin


22 comentarios:

  1. Qué triste y que tierno a la vez. Te hace sentir feliz por poder ver a los seres queridos. Pero darse cuenta de que no están ahí de verdad es duro. ¿O sí que lo están? Precioso compi. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias María! La verdad, lo escribí a las 2 de la madrugada, pretendía que fuera un micro fantasmal, de terrorífica atmósfera, que provocara un escalofrío, a mí me lo dio al escribirlo, pero creo que no fue de miedo si no de sueño, ahora lo he vuelto a leer y creo que es más un drama familiar que otra cosa, en fin.... Me alegra que te haya parecido precioso.
      ¡Un abrazo Compi! ;)

      Eliminar
  2. Qué delicado y hermoso relato, Edgar! En su sencillez está su originalidad; en su cotidianidad lo excepcional.

    Debe ser muy triste echar tanto de menos a un ser querido que puedas verle, pero al mismo tiempo es un consuelo y una segunda oportunidad. Realmente conmovedor!!

    Un abrazo grande, coleguita!! :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias Julia! Me halaga y alegra tu bella valoración. Me sentía algo decepcionado con el resultado y al leer los comentarios, tanto el de María como el tuyo, me he dado cuenta de que no debo estarlo, no es lo que pretendía, es curioso, quería crear un escalofrío y he hecho todo lo contracontrario, un relato fantasmagórico cálido y conmovedor. Ahora me gusta que sea así, gracias.
      ¡Un abrazo coleguita wachi! ;)

      Eliminar
  3. Qué duro pero me encantó la forma en que lo has plasmado. La inocencia de todos en tu relato es impresionante. Buen trabajo Edgar! Un abrazo amigo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias Ana! Me alegra que te haya gustado. Sí, hay mucha inocencia en los personajes de este relato.
      Gracias. ¡Un abrazo amiga! ;)

      Eliminar
  4. Como en "El sexto sentido", o en "Los otros" hasta el final no sabes quienes son los vivos y quienes los muertos. Quizá, cuando muere un ser muy querido, todos morimos un poco y es por ello que podemos llegar a verlos. No se que decirte que haga verdadera justicia al relato. Es sencillamente cojonudo. Enhorabuena, Edgar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues "Cojonudo" me parece un adjetivo halagador, muchas gracias Fernando! Seee, es una vuelta de tuerca a lo Los Otros total.
      No sé si existen o si se pueden ver, he oido historias de colegas que afirman que sí, pero yo no sé....
      ¡Un abrazo compadre! ;)

      Eliminar
  5. Acercarnos a los que ya se han ido, es lo que todos deseamos y cada un@ utiliza su modo personal de acercamiento. La mayoría establece diálogos unilaterales (aunque reales y bilaterales para ellos) pero en tu relato tienen la suerte de recibir contestación. Un abrazo Edgar. Muy buen relato

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias Mercedes! En la ficción todo es posible. Me alegra que te parezca bueno.
      ¡Un abrazo amiga! ;)

      Eliminar
  6. Es buenísimo, Edgar. Reconozco que lo leí dos veces porque me lié un poco con los nombres y a la primera no lo entendí, pero a la segunda pasada, me ha dejado con la boca abierta. Logras lo que querías, a mí parecer: da escalofríos al descubrir lo que pasa, pero también conmueve. Un fantasmal relato lleno de ternura, muy emotivo y triste. Un final revelador que pone los pelos de punto de lo grande, de lo inmenso que es. Dolorosamente original. Un gran trabajo. A veces es muy difícil dejar ir, olvidar.
    Un abrazo, Amigo de Letras.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchísimas gracias Ricardo! Sí, puede ser un poco lioso, reconocer a los personajes y su estado. Me alegra que te sorprendiera y que creas que conseguí expresar lo que quería. Me honra tu valoración y análisis del texto, siempre es un placer leer tus comentarios, te lo agradezco, de veras.
      ¡Un abrazo, Amigo de Letras! ;)

      Eliminar
  7. Edgar, A mi primero me ha provocado un cierto escalofrío, no sabía qué pasaba pero intuía que me ibas a sorprender. Y soy algo miedosa. Es cierto que me recordaba alguna de las películas que te han comentado, de "El sexto sentido" o "Los Otros"..donde no sabes quién está vivo y quién está muerto...Pero conforme avanzaba en el relato, me ha ido invadiendo una sensación de tristeza por esas personas que tanto echan de menos a otros, que necesitan incorporarlos en sus vidas aunque ya no estén.

    Me ha gustado, haces fácil lo difícil y mantienes el interés hasta el final.

    Un saludo de domingo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias Conxita! Me alegra que te provocara cierto escalofrío, cabe esperar que a cada lector puede afectarle un texto de diferente modo y me halaga que lo hayas sentido así.
      Me honra tu valoración, hacer fácil lo difícil y mantener el interés hasta el final es un logro, gracias por creer que lo he conseguido.
      ¡Un saludo de Lunes compañera! ;)

      Eliminar
  8. Un relato que tira para lados opuestos, una línea delgada entre el drama y el terror. Muy buen relato.
    Feliz domingo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias Alejandra! Me alegra que lo percibieras así, entre el drama y el terror, una buena combinación.
      Gracias por creer que es un buen relato.
      ¡Feliz inicio de semana compañera! ;)

      Eliminar
  9. Magnífico y creativo!!! ME ha gustado mucho Edgar. Feliz semana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias Jordi! Me honra tu valoración y me alegra que te haya gustado.
      ¡Feliz Semana Compañero! ;)

      Eliminar
  10. Es una delicia narrativa que he disfrutado mucho, aunque el trasfondo es triste me ha gustado. Muchas gracias por traerlo. Un fuerte abrazo y feliz semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias Laura! Me halagan tus palabras y me alegra que lo hayas disfrutado.
      Gracias a ti por pasar, leer, comentar y compartir.
      ¡Un fuerte abrazo compañera y feliz semana!

      Eliminar
  11. No sé, Edgar... Me he leído tu relato unas cuantas veces... Se me ha quedado una sensación muy extraña en el cuerpo, pero muy muy rara... Hay algó en él que, no sabría decir muy bien por qué, me ha traslado a la peli de "Musarañas" de Alex de la Iglesia, pero, por otro lado, está cargado de una sensibilidad y ternuna extrema... Me resulta mágica esa conversación con los que ya no están... Y, al mismo tiempo, están siempre...
    ¡Joder! Cada relato que escribis es una puta pasada #SeSabe
    ¡Besitos! ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias Campanilla! No he visto esa película, así que no sé valorar la comparación.
      Me alegra que hayas apreciado sensibilidad y ternura en el texto.
      Gran elogio, me pone triunfote! #SeSabe
      ¡Besitos, my Feroz!

      Eliminar