martes, 3 de marzo de 2015

La Indigesta Fantasía de Damián

El ser oscuro bañado de negro, el lápiz agrietando el folio blanco.

Damián huía con el cielo derrumbándose sobre su frágil cabeza, cuando el hombre teñido de diabólico hollín alcanzaba a pisotear su diminuta sombra, poco antes de salvaguardarse en una cueva de infinita profundidad, no vio luz alguna al final de aquel laberíntico túnel.

Sofía atendía el teléfono.

- No tengo idea de donde puede estar, busca entre los cojines del sofá... Sí Javier, en una hora más o menos... Tengo que colgar... Me han llamado de la guardería, Damián está enfermo... Cuelgo... Sí Javier... Sí...

Sofía colgó y marchó.

Con tan solo dos años de edad, Damián experimentaba su segunda incursión en el adulto mundo de la maquiavélica costumbre humana de provocar dolor.

Alzó sus pequeñas manos y desconchó el techo de la gruta cavernosa donde se hallaba, dejando que los rayos de luz del exterior penetraran hasta alcanzar sus vaporosas ideas, lágrimas de azufre azul se inyectaban en sus párpados, se alimentó de ellas, del río ocre que inundaba sus pies, una brecha que aumentaba de tamaño en las paredes de su prisión invitaron al señor color verde, a su hermana, la señorita naranja, todos sus primos se unieron, el rojo, el violeta, el rosa, el amarillo... Con sus manos apretadas, formando un cuenco, tomó del mar de colores que cubría su agitado cuerpo, bebió hasta atiborrar su estómago de aquella alucinante fantasía que parecía ocultarlo del ser oscuro que permanecía quieto tras él.

Sofía entró en la clase y encontró a su hijo de color morado, en una esquina, con los otros niños a su alrededor y la maestra rodeándolo con sus brazos, entonces empezó a vomitar, pinturas y trozos de papel, hasta que se encasquilló y se le hincharon las venas del cuello, Sofía dio una fuerte palmada en la espalda de su hijo y puso la otra mano frente a su boca y este devolvió aquello que apresaba en su garganta.

- Hemos llamado a una ambulancia - le comunicó la maestra a Sofía -.

- No hará falta - respondió ella-.

Sofía agarró su teléfono móvil y marcó, tuvo que esperar tres tonos, esa fue la pausa más dramática de su existencia.

- Javier, deja de buscar.

En su mano, entre grumos acrílicos, brillaba aquella maldita alianza y en los ojos de su aliviado hijo pudo ver que aquel acto no había sido una simple gamberrada, comprendió el comportamiento extraño de su hijo en aquellos últimos meses, entendió el significado de los dibujos que había estado haciendo su pequeño Damián, en los que aparecía aquel oscuro ser, bañado de negro, teñido de diabólico hollín, y supo en aquel mismo instante que Javier tendría que marcharse inmediatamente de su hogar, abandonar sus vidas.

No podía permitir que su hijo pasara por aquello, una vez más.



FIN


                           

16 comentarios:

  1. Ohhh! Una forma muy curiosa de ver el diablo que veía el niño. Angustia la parte de la alianza. Tengo dos sobrinos y se siente horrible cuando se atragantan. Ays! Hay que hacer más caso a los dibujos de los niños, es lo que sienten y de las pocas formas que pueden expresarlo. Muy bueno Edgar. Un abrazo

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    1. ¡Gracias Ana Lía! Es horrible ver a un niño sufrir, justo ahora tengo a los dos míos con vómitos y fiebre, de hecho ver al pequeño devolviendo me ha inspirado para este relato, aunque mis hijos, al contrario que Damián son verdaderamente felices. Un abrazo!

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  2. Edgar, me has hecho incomodarme en la silla más de una vez. Juegas en tu texto con algo tan primario como lo que se siente al ver el ahogo de un niño. Y luego le das la vuelta con ese final tan logrado. Muy buen trabajo.

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    1. ¡Gracias Alejandro! Gran crítica la tuya que me anima a seguir escribiendo, te lo agradezco. Saludos!

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  3. Otro juego de colores. Muy bueno. Los niños siempre dicen la verdad. Ellos tienen una visión más clasra de las cosas que nosotros, los adultos. Me ha gustado mucho. Un abrazo.

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    1. ¡Gracias María! Los colores me son de gran utilidad para plasmar las imágenes en palabras. Me alegra que te haya gustado, un abrazo!

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  4. Muy perturbador... Y que conste que es un piropo ;-) Siempre me gusta lo que escribes.
    Abrazos, Edgar

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    1. Sí, es perturbador y más cuando no sabes que ocurrió realmente y la imaginación se desborda, gracias Mar, idem, un abrazo!!!

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  5. Me angustia tu relato..pero lo leí varias veces :(
    Creo que si me gustó,admiro tu imaginación..gracias es siempre fantastico leerte!

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    1. ¡Gracias Ady! Sí es angustiante, me alegra que te gustara y agradezco tus palabras, un abrazo!!!

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  6. Imaginativo, original, inquietante... todo eso y mucho más es tu relato! Confieso que al igual que otros compañeros lo he leído más de una vez, para estar segura de que no me perdía nada, para quedarme con todos los alucinantes detalles salidos de tu prodigiosa imaginación. Es una pasada, Edgar, me ha encantado!! :) Creo que aún estaré dándole vueltas un rato más, con tu permiso jajajajajjaa.

    Un abrazo y feliz noche!! Que se mejoren tus peques ;)

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    1. ¡Muchísimas gracias Julia! Creo que da la sensación de tener que indagar más en el texto, una vez leído, porque hay ciertos aspectos que no quedan claros, mi idea era que Javier es el nuevo novio de la madre de Damián, que la alianza es de compromiso y que la primera vez que sufrió un maltrato el pequeño fue por parte de su verdadero padre, pero como siempre, no suelo detallarlo todo y dejo que la imaginación del lector ate sus propios cabos, a veces da resultado y otras, un tanto de confusión... Un abrazo Julia, gracias por tus bellas palabras, feliz día... Mis peques están mucho mejor, gracias! ;)

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  7. ¡¡Uuffff!! Pelos como escarpias... Pobretico Pequeñajo u.u Aiiiixxx!! La verdad es que los Enanos suelen ver cositas que a los adultos se nos escapan la mayor de la veces, con su inocencia infantil observan el Mundo de un modo tan distintos que son capaces de distinguir a los Demonios de los Ángeles mucho antes de que nosotros nos percatemos...
    ¡Buah! Me fascina el juego de colores... ¡Es alucinante! Me uno al resto de comentarios... Yo también he tenido que leerlo un par de veces para impregnarme de esa gran gama de ceras "letriles" que has utilizado para dibujar el mensaje de Damián...
    ¡Besitines! ;)

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    1. ¡ Mil gracias Campanilla! Tienes toda la razón en cuánto a la inocente visión de los niños que desenmascara la naturaleza depredadora del hombre.
      Pueden ser seres indefensos pero saben si el mal les acecha y nosotros debemos protegerlos y prepararlos para la cruda realidad y para saber saborear lo bueno de la vida, que no es poco...
      Me alegra que te haya gustado, Besitines!!! ;)

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  8. Una angustiante escena la que nos muestras con el ahogo del niño, así como, un poco antes, con esa perturbadora descripción de los colores, el ser oscuro, la cueva, etc., que imagina el niño. Finalmente el niño logra respirar tras expulsar el anillo, y nosotros suspiramos aliviados porque no haya ido peor... no obstante, cuando ya estábamos mas tranquilos, haces que nuevamente se nos encoja el corazón con esa terrible revelación.
    Un abrazo, Amigo de Letras.

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    1. ¡Muchas graciass, Ricardo! En efecto, este texto es angustiante y perturbador. Suspiras aliviado al expulsar ese anillo, símbolo de la unión con el hombre oscuro, aún así el desenlace vuelve a la crueldad por la que ha pasado este chico, esa es la razón por la que él lucha y abre los ojos de su madre.
      ¡Abrazo, Amigo de Letras!

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